Mostrando entradas con la etiqueta Terremoto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terremoto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de junio de 2011

Historias japonesas

El escritor japonés Haruki Murakami considera que los autores de su país deben trabajar en el futuro en historias y novelas que ayuden a "animar" a sus compatriotas, después de una tragedia como la del terremoto y el tsunami del último marzo.

No sé cuándo. Pero sí sé que me pondré a ello. Tengo argumento y personajes.

domingo, 20 de marzo de 2011

Balada triste del Japón herido

Si Sofia Coppola rodara hoy Lost in Translation Scarlett Johansson y Bill Murray verían rascacielos apagados, tristes, desde el animado bar del Hyatt Park de Tokio. Haruki Murakami ya podría estar escribiendo Tokio Blues II, otra vez con Toru Watanabe, Midori y Naoko. Y el Nobel Kenzaburo Oé planifica el esbozo de un ensayo mientras proclama al periodista Philippe Pons de Le Monde: “Japón entra en una nueva era”. Los habitantes del Sol Naciente se recuperan lentamente, sin perder el indispensable wa (armonía), del terremoto y tsunami que volteó sus vidas. Ellos tampoco olvidan el 11-S.

El arranque de la historia que publico hoy en El Confidencial.

Aquí el texto completo.

sábado, 12 de marzo de 2011

A 50 metros bajo tierra

Un incendio en un edificio de Tokio (Reuters).


A 50 metros bajo tierra, Gonzalo Robledo viaja por la línea Oedo del metro de Tokio. En ese enjambre humano por el que circulan a diario 29 millones de personas, Robledo siente la catástrofe. Los vagones se detienen de golpe. Fueron largos, inmensos segundos. “No éramos un tren más, sino más bien un barco frágil preso de una tormenta en medio del mar”, relata el periodista colombiano a El Confidencial.

Robledo, de la cosecha del 58, reside en la capital nipona desde 1981. Acostumbrado como todos los tokiotas a los terremotos (son diarios), el de ayer no era comparable a ningún otro. A 400 kilómetros del epicentro, localizado en Sendai, tuvo suerte. Le transportaba una de las líneas de metro más modernas, a prueba de las más rigurosas normas antisísmicas.

Masako Ishibashi vive en el barrio de la Estrella de Madrid. Está hablando con el teléfono fijo con una agencia de viajes japonesa. En su móvil, con este diario. Mañana vuela para Tokio. Quiere estar cerca de su familia. Ishibashi cuenta la historia de una gran amiga suya, Yoko Tanaka, esposa de Katsujuki Tanaka, ex embajador japonés en España.

El resto de la crónica la tienes aquí.

viernes, 11 de marzo de 2011

Pero ¿hubo un terremoto en Kobe? (Mi crónica en El Mundo, enero 1999)

Hasta esta mañana era el mayor desastre natural de Japón desde 1945. Estuve en Kobe en enero de 1999. Aquí mi crónica publicada en El Mundo.

Pero ¿hubo un terremoto en Kobe?

AGUSTIN RIVERA

El Mundo; 17/01/1999; página 32

KOBE (JAPON).-

Desde el paseo marítimo se divisa una imagen espectacular del entorno urbano. Rascacielos de última generación en la zona portuaria, un completo parque de atracciones con una montaña rusa a ras del mar y varios centros comerciales en permanente ebullición. La ciudad destila alegría y derrocha entusiasmo... Pero, ¿hubo de verdad alguna vez un terremoto en Kobe?

Lo cierto es que sí. Y muy pocos han conseguido olvidarlo. Ahora bien, nadie podría estar seguro a tenor del escenario de progreso que se mastica. Según el Ayuntamiento, se ha restaurado el 100% de lo destruido por el terremoto del 17 de enero de 1995, el peor desastre natural sufrido por Japón dede la posguerra.

En ese día, una sacudida del 7,2 en la escala de Ritcher dejó más de 5.000 muertos, 43.700 heridos y 200.000 viviendas con derrumbe total o parcial.

Ahora la situacion, ciertamente, no se parece en nada al caos de entonces. El lavado de cara de Kobe, de un millón y medio de habitantes, se palpa nada más llegar a la estación de Shin-Kobe, el apeadero del Shinkansen, el Tren de Alta Velocidad japonés, que lo comunica a tres horas de Tokio.

Sannomiya, el epicentro -pacífico- de la urbe, es el lugar favorito de los modernos, de las variopintas tribus juveniles, que llevan el pelo teñido, van cuidadosamente desaliñados y hablan con desenfreno a través de su diminuto teléfono móvil. Abundan los restaurantes de comida rápida, los business hotel y los multicines.

Megumi Akagawa, de ojos casi ocidentales, tiene 23 años y trabaja en una despacho de abogados. «Kobe ha recuperado su pulso vital, la gente tiende a olvidar el terremoto», asegura.
Los regidores municipales tampoco quieren quedarse atrás del optimismo ciudadano. Desde julio de 1996 existe un edificio de 2.000 metros cuadrados que rememora la hecatombe. En el museo, de entrada libre, no faltan fotografías en color y en blanco y negro del suceso, un documental de las 72 horas después, los cambios de la ciudad, maquetas oreográficas del lugar y hasta, cómo no, una pequeña tienda de recuerdos para sufragar los gastos del recinto.

Aunque pueda parecer duro, a Kobe le vino bien el terremoto. «Está mucho mejor que antes», explica Martin Williams, periodista británico de Newsbytes, empresa filial del Washington Post, afincado en Tokio desde hace cuatro años.

Tadao Ando, el prestigioso arquitecto japones que levantó el Pabellón de Japón en la Expo de Sevilla, ya ofreció en la primavera de 1996 su opinión sobre como debería ser el futuro urbanistico de Kobe: «Los planes de construcción de Kobe giran en torno a la idea de levantar una ciudad a prueba de desastres. Se basan en el sueño de la ingeniería civil de convertir la ciudad en una fortaleza. Pero, dentro de 10 o 20 años, nadie se sentirá a gusto en un Kobe fuerte y resistente. Deberíamos reconstruirla como una ciudad del siglo XXI, pensada para que la gente pueda disfrutar de la vida».

Como el ave fénix: tras la desolación de las cenizas, el esplendor del resurgir... Pero, ¿hubo de verdad alguna vez un terremoto en Kobe?

martes, 11 de noviembre de 2008

Rosa María Calaf

Baile de corresponsales en TVE. Rosa María Molló deja Nueva York rumbo a China. Y se va la Calaf de Pekín. Ha sido reportera y enviado especial en dos mil y un destinos. Conserva garra periodística y el olfato para garantizar una excelente cobertura.

Rosa María Calaf ya es una leyenda de los corresponsales en el extranjero. La Leguineche española. Da una sensación de que se retiran los mejores, aquellos que te enseñaron a amar el periodismo internacional.

Aquí una crónica de Calaf en TVE de cómo sobrevivir a un terremoto en Japón:

Hace nueve años y nueve meses publiqué un Testigo Directo de las ruinas del terremoto de Kobe.