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viernes, 23 de enero de 2009

El hijo del carnicero, de Lucio Romero

El estreno de Ymalaga.com coincidió con la presentación de El hijo del carnicero, las memorias de Lucio Romero. Me gustaría haber escuchado las palabras de Romero. Me quedo con la excelente glosa que hoy ha escrito Cristóbal G. Montilla en EL MUNDO de Málaga. Los rodajes. Los extras. Aquellos maravillosos años de celuloide.

"En su memoria también habitan sus visitas a los rodajes para conocer a sus ídolos. De hecho, Romero tuvo la oportunidad de acercarse a algunas de las mejoras estrellas del momento, como Maureen O'Hara. E, incluso, fue andando a Alhaurín de la Torre entre cañas de azúcar con sus amigos en 1961 para pedirle un autógrafo a Dirk Bogarde, protagonista de una película en la que buscaban a malagueños con rasgos mejicanos para hacer de extras".

domingo, 18 de enero de 2009

Urtain en vena

Fui con mi padre a ver Urtain, el último éxito de Animalario. Por la mañana llamé a Raúl Arévalo y me confirmó que estaba en la función. Entro en el teatro Alameda y me topo con Lucio Romero (el jueves por la tarde presenta sus memorias en el Cervantes) y se lamenta que Raúl, su nieto en El Camino de los Ingleses, no esté en la obra. "No, Lucio. He hablado con él y está aquí". Fernando Arcas también ha venido (su hija se gana la vida de actriz en Madrid). Y Pepa Babot y Guillermo Busutil, que habla con mi padre de púgiles, de boxeadores más que sonados que sonaban hace décadas.

La canción de The Queen y Montserrat Caballé, Barcelona, anticipa la función. En una esquina aparece Urtain (Roberto Álamo). El ring se sitúa en la mitad del escenario, abrigado por tres filas de público en cada una de las esquinas.

El asalto 12: el suicidio. Estamos en 1992. La historia al revés. En escena aparece el personaje que intepreta a Manolo Alcántara. Llega Urtain a la redacción de Marca a pedir la foto que se hizo con Franco. Recuerda el combate con Cooper en Londres. Llora. Alcántara le pregunta por su familia. Urtain quiere ver a "Pedrito Carrasco".

Una juego de máscaras, el periodismo que glorifica a la estrella, al héroe, y que luego se olvida, ningunea a la persona. Un levantador de piedras que se llamaba José Manuel, noblón y espontáneo. Fue el personaje más popular de España. Animalario lo recuerda con brillantez y sólida actuación de Álamo y Arévalo. Un corifeo de actores en una función a ratos entretenida, también reflexiva. Y sobre todo bien narrada y mejor interpretada. Urtain en vena.



P.D: Al final de la función hablo con Juanjo Rodríguez, Canco (El Baraja de Aída) y su mujer. Esperamos a Raúl. Le acompañamos hasta el hotel. Le prometo ver su interpretación en Los girasoles ciegos (está nominado al Goya), pero antes le digo que quiero leer el libro, que compré el 4 de enero en Luces.

martes, 7 de octubre de 2008

Los carteles de las películas de Luis Buñuel

Lucio Romero fue una estrella del teatro de los sesenta. Su nombre llenaba butacas de toda España. Uno de sus últimos papeles ha sido el entrañable -y también algo cascarrabias- abuelo de Babirusa, uno de los personajes de la película El Camino de los Ingleses.

Lucio es un gran coleccionista de carteles de cine. Tiene 4.000. Y ha seleccionado un buen puñado de películas de Luis Buñuel, ahora que se cumplen 25 años del fallecimiento del director aragonés. Las memorias, El último suspiro, son un prodigio de escritura, bien trazada y atractiva, con anécdotas del oficio de los peliculeros. La parte en la que cuenta su etapa en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde coincide con Dalí y Lorca, es deliciosa. Y cómo conoce a Charlot en el primer Hollywood.

La exposición de Buñuel está en Madrid, en la sede de la Academia del Cine. Aquí está un vídeo de la muestra.

También incluyo el trailer de Viridiana, una de sus obras maestras, cuyo guión escribió en un apartamento de la planta 17 del rascacielos de la Torre de Madrid, donde vivió mi amigo austriaco Michael Gordon.