Quise escribir un post de la muerte de José Luis Gutiérrez, mi primer director de periódico nacional. Conservo una foto con él en un curso de verano en El Escorial. Era 1993, mi primer verano en Diario 16 Málaga.
Quise escribir un post de la muerte de Paco Rengel, fallecido la semana pasada. Aún no he leído ADN, la novela que me regaló hace un año. Tampoco lo hice.
Los periodistas muertos en un tiempo que el periodismo dicen que se muere. Jamás se morirá. Puede que se esté muriendo el soporte, el papel, pero no buscar historias, escribirlas y contarlas.
Cuando empecé este blog (hace justo seis años, en Berlín) escribir un blog no era ya algo muy original, pero sí contemporáneo y actualísimo. Aunque podía haber empezado esta bitácora unos meses antes, decidí que quería empezar el blog con un tema especial. Fue con el estreno de El Camino de los Ingleses en la Berlinale. Este es el post.
El blog ha cambiado. Los primeros tres años escribí post muy personales. Muchos de ellos muy cortos, de incluso apenas tres párrafos, y elaborados sólo para este medio. Recomendé y escribí de fotografías, vídeos, artículos de opinión, músicas. Ahí tenéis la hemeroteca para leerlos. A los lectores les gustó la serie de artículos de Francisco Umbral en El Mundo sobre Periodismo. A mí me gustaba cuando cada post recibía varios, decenas de comentarios. Ya no es así. Muchas semanas, demasiadas, sólo vuelco las informaciones que publico en El Confidencial, pero aunque sea de vez en cuando escribo posts específicos para el blog.
¿Qué ha pasado? El uso de Facebook y Twitter es decisivo. Sin redes sociales, el blog era fundamental para expresarme ante un público nuevo. Ahora este blog no tiene el efecto de la segunda mitad de la pasada década. ¿Buscamos los blogueros/periodistas que escribimos un blog las mismas sensaciones que cuando no teníamos redes sociales? No lo creo.
Este blog tiene un problema: convertirse apenas en una hemeroteca profesional. Deseo que no sólo sea eso. No lo fue, lo es en cierta manera y voy a intentar escribir, aunque sólo sea un par de veces a la semana, contenidos específicos para este blog. Ahí queda el reto que hago público la víspera del sexto aniversario de la bitácora, precisamente el día que el Papa Benedicto XVI ha renunciado a su Pontificado. Mañana es Martes de Carnaval. Este blog no dimite de sus contenidos originales: Periodismo, Viajes, Cine y Literatura. Y más.
Mostrando entradas con la etiqueta El Camino de los Ingleses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Camino de los Ingleses. Mostrar todas las entradas
lunes, 11 de febrero de 2013
lunes, 8 de agosto de 2011
Jamie Cullum
Conocí a Cullum gracias a Antonio Banderas. No me lo presentó en persona, pero sí musicalmente. En el otoño de 2005, en los ensayos de El Camino de los Ingleses en el Centro Cívico de Málaga, Banderas utilizaba las composiciones del álbum Catching Tales del niño prodigio de la música de jazz para motivar a los jóvenes actores de la película. Se trataba sobre todo de encauzarlos en un estado de ánimo melancólico, del verano del fin de la adolescencia; el mensaje de la película, su segunda cinta como director.
En London skies y en Photograph volví a recordar esos momentos de la preproducción de El Camino de los Ingleses. Cullum, que compone la canción Gran Torino, la última película interpretada por el maestro Clint Eastwood, estuvo soberbio. Sin altos en el camino, en dos intensas horas de concierto, improvisó, bailó, entonó con voz de negro y tocó el piano como si Ray Charles se hubiera reencarnado en él. Un dios.
Al final cantó a capella. Enorme. Sohail, mudo, escucha. Y él juntando sus manos para propagar su canción hasta el infinito. Ocurrió en Fuengirola. Era agosto de 2011.
lunes, 15 de febrero de 2010
Celda 211, película del año
Celda 211, Goya a la mejor película. Es la película del año.
Gran cinta, extremadamente bien contada, con ritmo endiablado y unos personajes creíbles, humanos, con los que te identificas. Hacía muchísimo tiempo que una película no me dejaba tan absorto, petrificado en la butaca. Y desde el minuto 0 hasta los títulos de crédito: ¡¡hay que quedarse, no en esta sino en todas las historias cinematográficas, hasta el final!!
Estoy muy contento porque han ganado Goyas tres almas de El Camino de los Ingleses. Antonio Banderas, productor de La dama y la muerte (mejor corto de animación). Ha hablado Chico Banderas, su hermano. También ha triunfado Xavi Giménez, el Ronaldinho de la luz, director de fotografía de Ágora, un tipo extremadamente creativo y rapídisimo. Y Raúl Arévalo, Goya al mejor actor de reparto por Gordos. Raúl fue Babirusa en El Camino... Los tres son amigos. También ha ganado un Goya Carlos Faruolo (por Celda 211), sonidista en la segunda película de Banderas, la primera que dirigía en España, cuyo proceso creativo tuve la suerte de escribir en El Viaje de los Ingleses, rodando con Antonio Banderas.
La gala ha sido mucho más entretenida y viva que cualquiera anterior. Andreu Buenafuente es un genio del humor inteligente, con chispa. La supresión de la publicidad ayuda (y tanto) para que todo marche de un modo fluido. ¡Y una bomba la vuelta de Pedro Almodóvar a la Academia! Ya sólo falta Garci.
Gran cinta, extremadamente bien contada, con ritmo endiablado y unos personajes creíbles, humanos, con los que te identificas. Hacía muchísimo tiempo que una película no me dejaba tan absorto, petrificado en la butaca. Y desde el minuto 0 hasta los títulos de crédito: ¡¡hay que quedarse, no en esta sino en todas las historias cinematográficas, hasta el final!!
Estoy muy contento porque han ganado Goyas tres almas de El Camino de los Ingleses. Antonio Banderas, productor de La dama y la muerte (mejor corto de animación). Ha hablado Chico Banderas, su hermano. También ha triunfado Xavi Giménez, el Ronaldinho de la luz, director de fotografía de Ágora, un tipo extremadamente creativo y rapídisimo. Y Raúl Arévalo, Goya al mejor actor de reparto por Gordos. Raúl fue Babirusa en El Camino... Los tres son amigos. También ha ganado un Goya Carlos Faruolo (por Celda 211), sonidista en la segunda película de Banderas, la primera que dirigía en España, cuyo proceso creativo tuve la suerte de escribir en El Viaje de los Ingleses, rodando con Antonio Banderas.
La gala ha sido mucho más entretenida y viva que cualquiera anterior. Andreu Buenafuente es un genio del humor inteligente, con chispa. La supresión de la publicidad ayuda (y tanto) para que todo marche de un modo fluido. ¡Y una bomba la vuelta de Pedro Almodóvar a la Academia! Ya sólo falta Garci.
martes, 24 de febrero de 2009
Ágora, la nueva película de Amenábar
Somos de la misma cosecha (el 72), tiene un enorme talento, es un tipo amable, aunque también extraordinariamente tímido. Me gustan sus películas. Escribo de Alejandro Amenábar. Su cinta que más atrae es Abre los ojos. La he visto tres veces. Una vez en Córdoba, en unos multicines. La segunda, diseccionada por él, secuencia por secuencia, en la Media Business School de Ronda que dirigía el productor Antonio Saura, el hijo del director Carlos Saura. Fue una gran experiencia. Una gran lección de cine. Amenábar muestra sus cartas, titulé.La tercera vez fue en el Festival Internacional de Cine de Tokio. ¡En español con subtítulos en japonés! Luego entrevisté a Amenábar en un taxi nipón, junto a su productor ejecutivo, Eduardo Chapero-Jackson, por aquel momento en Sogecine y hoy multipremiado cortometrajista. Amenábar ganó el Festival tokiota y, mientras hablaba con él para contarlo en EL MUNDO, ocurrió un pequeño terremoto.
Amenábar estrenará este año Ágora. El director de fotografía es Xavi Giménez, un ser absolutamente genial, una de las almas de El Camino de los Ingleses versión película. Giménez, el Ronaldinho de la luz, como le definió Banderas en la primera semana de rodaje, allá por noviembre de 2005.
Estoy expectante por ver Ágora. Iré el día que la estrenen. Y lo escribiré aquí. Ahora adjunto un vídeo del teaser-trailer:
domingo, 19 de octubre de 2008
Boabdil, la tercera película del director Antonio Banderas
En marzo de 2007 publiqué un libro del día a día (no sólo del rodaje) de El Camino de los Ingleses, la segunda película que dirigió Antonio Banderas, la primera que filmó en España.
Banderas prepara ahora Boabdil, una película ambiciosa sobre el último rey de Granada. Quiere rodarla en árabe y castellano. Financiación internacional, pero contando con sus dos grandes amigos, Antonio Meliveo y Antonio Soler, que está escribiendo el guión. Estos días se volverán a reunir en Málaga. Estoy seguro que el ídolo de la tribu, como lo definió Soler en El Cultural, sacará adelante el proyecto, su gran motivación actual.
Etiquetas:
Antonio Banderas,
Antonio Meliveo,
Antonio Soler,
Boabdil,
El Camino de los Ingleses
martes, 7 de octubre de 2008
Los carteles de las películas de Luis Buñuel
Lucio Romero fue una estrella del teatro de los sesenta. Su nombre llenaba butacas de toda España. Uno de sus últimos papeles ha sido el entrañable -y también algo cascarrabias- abuelo de Babirusa, uno de los personajes de la película El Camino de los Ingleses.Lucio es un gran coleccionista de carteles de cine. Tiene 4.000. Y ha seleccionado un buen puñado de películas de Luis Buñuel, ahora que se cumplen 25 años del fallecimiento del director aragonés. Las memorias, El último suspiro, son un prodigio de escritura, bien trazada y atractiva, con anécdotas del oficio de los peliculeros. La parte en la que cuenta su etapa en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde coincide con Dalí y Lorca, es deliciosa. Y cómo conoce a Charlot en el primer Hollywood.
La exposición de Buñuel está en Madrid, en la sede de la Academia del Cine. Aquí está un vídeo de la muestra.
También incluyo el trailer de Viridiana, una de sus obras maestras, cuyo guión escribió en un apartamento de la planta 17 del rascacielos de la Torre de Madrid, donde vivió mi amigo austriaco Michael Gordon.
Etiquetas:
El Camino de los Ingleses,
El último suspiro,
Lucio Romero,
Luis Buñuel
viernes, 25 de enero de 2008
Juanjo Rodríguez
Juanjo Rodríguez, en un descanso del rodaje de El Camino de los Ingleses, posando junto al Dodge de Don Alfredo (Juan Diego).
La foto se tomó en Churriana (Málaga), en diciembre de 2005. FOTO: Agustín Rivera
Juanjo Rodríguez dará mañana el Pregón del Carnaval de Málaga. Juanjo es primo-hermano de uno de mis mejores amigos, de un amigo de la infancia al que nunca le perdí la pista y cuya amistad se consolidó definitivamente en mis años en Madrid. No publicaré aquí su nombre porque sé que es pudoroso y no le gustan los focos. Todo lo contrario que Juanjo. Se presentó al casting de El Camino de los Ingleses y estuvo a punto de conseguir el maravilloso papel de Babirusa. Al final se lo llevó su mejor amigo: Raúl Arévalo.
A Juanjo, al que artísticamente llaman Canco, le he visto actuar en la Katarsis del Tomatazo, en la Sala Mirador, en Lavapiés, en la película La Fiesta y ahora en Aída. Su alegría contagiosa, su humor chispeante, de fogonazos irrepetibles, hacen de él un enorme aliado para la conversación más animada y brillante. Pero Juanjo también es de las personas que saben escuchar, animan en los momentos bajos y es capaz de ver el lado positivo de las cosas. Un lujazo de persona. Y un actor que todavía no ha llegado a su esplendor creativo. Un escritor (tiene relatos muy buenos) amante de las historias cortas y gran dialogista. También dirige obras teatrales. Y seguro que algún día dirigirá una peli que estrenará con alfombra roja en el Cervantes. Será allí cuando me acuerde de los tiros a canasta con su primo y su hermano Julio y de las fiestas y el trabajo con los textos en un ático que tenía vistas al Palacio Real.
lunes, 17 de diciembre de 2007
Raúl Arévalo, camino del Goya
Raúl Arévalo y el autor de este blog, en enero de 2006, en el rodaje de El Camino de los Ingleses, en Alicante.
Raúl Arévalo está aliado con el talento. Sus personajes avalan una descomunal capacidad camaleónica para interpretar vidas y miradas diferentes. Raúl es un gran tipo, muy fiel a sus amigos (Juanjo Rodríguez, el Canco), a su novia, Alicia, a sus compañeros de rodaje... A todos.
En El Camino de los Ingleses, donde se convirtió en Babirusa, personaje clave de la película, fue una de las almas de ese grupo compacto, esa "nave de locos", como decía Antonio Banderas, que desafiaron las leyes de la gravedad cinematográfica.
El Camino de los Ingleses forma parte indisoluble de la memoria sentimental de Raúl, un enorme actor que ya el año pasado se merecía estar nominado al Goya, no sólo por la película de Banderas -con guión de Antonio Soler-, sino por la estupenda Azuloscurocasinegro. Hoy la Academia lo ha nominado como mejor actor de reparto por Siete mesas de billar francés. Raúl protagonizará muchas películas. Y siempre estaré orgulloso de haber narrado sus pinitos cinematográficos, aquel tierno y violento Amadeo Nunni, Babirusa, en El Viaje de los Ingleses.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)