Mostrando entradas con la etiqueta Enric González. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enric González. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de junio de 2013

Jefes de prensa: ¿Policía o mayordomo?

Agustín Rivera

Lo que hace un jefe de prensa no es Periodismo. Como sentenciaba George Orwell, “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Lo demás, son relaciones públicas”. Un director de Comunicación puede haber sido periodista (incluso muy bueno), pero mientras ejerce ese cargo ya no es periodista: se calla/filtra o difunde los datos que puedan interesar a quien le paga.

Hace ya diez años, cuando era jefe de sección de El Mundo/El Día de Baleares, conocí a un jefe de prensa demasiado común: desafiante y muro-pantalla con los periodistas nada dóciles y simpático con los que informaban con un tono amable. Entonces pensé que un jefe de prensa actúa, según las veces o el tipo de empresa o institución con la que trabaje, como policía o mayordomo.

Hoy quizá ya no sería tan osado cómo para describir a estos profesionales como policías o mayordomos. Las jefaturas de prensa han mejorado y los hay que ejercen con dignidad y destreza esa profesión. Eso sí, mi experiencia de veinte años escribiendo en cabeceras nacionales (Diario 16, El Mundo y El Confidencial) me confirma que rarísimo es el caso del jefe de prensa que no tapona la relación directa con la fuente. También es excepción el que dice todo lo que sabe. Los dircom limitan la información que suministran y tapan las vergüenzas de sus jefes. Los que se han formado para ejercer el Periodismo se muerden las uñas, pero cuentan muy poco. Y, cuando les dejan, desinforman (como mínimo desenfocan), muchas veces no a sabiendas, sino intoxicado por su superior. ¿Por qué no se dedican a ser más transparentes? La sociedad lo demanda.

La crisis desaforada de los medios de comunicación ha permitido en los últimos años un trasvase sin límite del periodismo a las jefaturas de prensa o direcciones de comunicación. Se han trasladado al “lado oscuro” o “el otro lado”, como ellos mismos lo definen, periodistas brillantísimos que necesitan un empleo estable y una seguridad económica que ya no les ofrece una profesión tan apasionada como desasosegante, ahora azotada por salarios ínfimos, ERE y cierres… Las hipotecas y los hijos mandan. También lo pueden achacar a unos horarios incompatibles con una vida familiar estándar. La noticia jamás ficha; no sabe de días de descanso, ni de vacaciones. Más, y no menos importante: sufren un desencanto prematuro con el Periodismo tras sufrir presiones de todo tipo.

Los ciudadanos son los que pierden. Sin esos periodistas la sociedad empequeñece su visión crítica, se convierte en una sociedad peor, más débil. Y, mientras, las grandes corporaciones e instituciones se frotan las manos por contar con otro periodista fuera de cobertura. Ellos viven mejor, con menos presión. Los del “lado luminoso” (cada vez con más claroscuros) les esperamos/les necesitamos de vuelta a la profesión que es suya.

Esos periodistas quizá no hubieran abandonado el oficio si sus empresas hubieran puesto por delante el Periodismo a las finanzas (“ludopatía bursátil”, lo calificó Enric González) y con una publicidad institucional (no sólo la de los partidos y organismos oficiales, sino la de los bancos y multinacionales) en coqueteo en los medios. Esos periodistas de vocación, talento y entusiasmo por contar historias que muchos intentan acallar.

miércoles, 23 de enero de 2013

Los 'verdugos' Valdano y Pellegrini radiografían el crepúsculo de Butragueño y Raúl

Platicaban de crepúsculos, del epílogo de la carrera de un futbolista. ¿Cuándo llega el punto final? Valdano y Pellegrini, el jefe y el 'Ingeniero' en el Real Madrid de la 2009-2010, se reúnen para radiografiar cómo finiquitaron su carrera como jugadores, pero no hablaron tanto de ellos, sino de Butragueño y, sobre todo, de Raúl. ¿Acaso se encerraron una hora en el estreno del centro cultural La Térmica de Málaga los dos 'verdugos' profesionales del dúo de delanteros, aquellos del corazón tan blanco?

La pregunta puede resultar injusta, pero según las explicaciones del ex director general deportivo del Real Madrid y el actual entrenador del Málaga, tampoco estaría muy desenfocada. Valdano había sido compañero de Butragueño en las noches europeas del miedo escénico del Bernabéu. La leyenda del 'Buitre' no cesa de volar. Valdano todavía recibe la crítica de un grupo de señoras de unos setenta años que toman el té de las cinco de la tarde en el hotel Eurobuilding de Madrid. Señalan al argentino, en voz alta, para que no exista ninguna duda. "Ahí va el gilipollas que quitó a Butragueño". Y Valdano, el campeón del Mundial de 'la mano de Dios' de Maradona, acepta la crítica en silencio.

Pellegrini aún parece un boxeador 'groggy', como si fuera 1971 y Alí acabara de perder frente a Frazier en el Madison Square Garden. Se le nota contrariado por su salida abrupta del Real Madrid. No quiere hablar. Todo pasó hace demasiado poco tiempo como para que el olvido minimice el dolor del despido de Florentino Pérez. Pasapalabra elegante: "Yo paso, como en el dominó". Una obviedad: "Fue un gran orgullo estar en el Real Madrid". Asegura que mantiene una "gran comunicación" con Raúl. "Sobre las influencias, sin comentarios…". Unos minutos antes había definido de un modo gráfico el tobogán de la figura del entrenador. "Pasamos de bestial a ser una bestia".

Valdano, convertido por un momento en el larguirucho argentino que con 19 años aterrizó en el Alavés dirigido por 'Pajarito' Ben Barek, presente en el acto en primera fila, ya no está en ese instante para encadenar frases subordinadas colocadas con exactitud. Le puede la sinceridad. "Dentro de un club de fútbol siempre hay peleas, es un entorno muy emocional y cargarse a un ídolo siempre tiene sus consecuencias. Hay intereses y no suelen ser sencillas estas decisiones. Cualquier decisión se convierte en un espectáculo y eso lo complica todo".

Y Enric González, acaso el cronista más brillante de su generación, desde este lunes articulista de El Mundo tras dos décadas en El País, el moderador del encuentro, formula más preguntas para animar el debate. El público (150 personas abarrotan la sala Benalmádena del antiguo Centro Cívico) insiste en el pasado. González había empezado con un dato: el suicidio de Abdón Porte, el ídolo del Nacional de Montevideo, que no aguantó la voz pasiva: ser retirado (y no retirarse) del equipo titular. No hay preguntas del futuro, ni del presente Mourinhista. Ni rastro del 0-5 en Mestalla. Escasas sobre el Málaga CF.

"La camisa de fuerza del loco"

El mar del fútbol no navega con calma. Quizá jamás lo hizo. Mucho menos ahora, con clubes y presidentes que creyeron (y algunos todavía creen) en el maná eterno de los derechos de las cadenas de televisión y que los euros seguirán lloviendo. Siempre, como sin con ellos no llegara el crepúsculo. Valdano no se corta: "Las sociedades anónimas son una camisa de fuerza que le hemos puesto a un loco, pero el loco sigue siendo un loco".

Raúl González era "titularísimo", como proclamó una vez Pellegrini, pero su temporada en el Real Madrid coincidió con la chequera imbatible de Florentino. Fueron 200 millones de euros que aparecieron para fichar a Cristiano Ronaldo, Benzemá y Kaká. "Raúl no podía dejar de ser titular nunca. En cuanto lo ponga, va a responder, pensé. Lo puse mucho". En menos escala, también actuó de verdugo profesional de Guti y en su etapa en River Plate. No menciono al Villarreal en ningún momento.

Cuando Raúl debutó en La Romareda (29 de octubre de 1994), la máxima preocupación de Valdano fue atender a Butragueño. "Emilio, ¿necesitas que te lo explique?". "No te preocupes, Jorge. Yo más o menos lo entiendo, pero en mi casa el único que lo entiende soy yo", le contestó Butragueño, que acabó jugando al fútbol en México. Y Raúl, ahora en Qatar, disfruta del fútbol, ratifica Valdano, "sin la exigencia del superprofesionalismo". "En el Real Madrid", precisa, "no estaba hecho para un papel secundario".

La "sobreprotección" de los "nobles" futbolistas

Los jugadores ahora gastan fama de 'prima donna', con estructuras de club que no contribuyen a la madurez de los profesionales. "Los estamos sobreprotegiendo; no saben elegir el menú de un restaurante o sacar una tarjeta de embarque, pero siguen siendo la parte más noble del fútbol. Se relacionan en un ambiente bastante presionante con mucha naturalidad", sentencia Valdano.

¿Y cómo se afronta el declive del entrenador? Valdano ya no lo es. Promete que no volverá a serlo. Lo detalla: "Tiene que ver con el hastío, con mirar hacia dentro y si la ilusión es la misma o no. Es difícil comunicar si no se tiene una enorme ilusión por la tarea de entrenar". Pellegrini todavía no ve su crepúsculo, aunque ya observa algunos indicios de ese principio del fin: "Con algunos jugadores tienes 40 años de diferencia. La declinación del ser humano es inevitable, pero vamos a tratar de prolongarlo lo máximo posible", avanza.

Enric González también quería prolongarlo algo más, pero tenía el tiempo ajustado. Veinteañeros se fotografían con el 'Ingeniero' del Málaga de Champions y Valdano, a preguntas de los reporteros, no desea que sus labios pronuncien la palabra Mourinho. Tampoco opina si la suplencia de Casillas en La Rosaleda fue el principio del fin que ya sufrieron Raúl y Butragueño, el 'Buitre' del área que rememoran las señoras del té de las cinco en el hotel Eurobuilding.

Lo cuento en El Confidencial.

miércoles, 4 de enero de 2012

El suicidio del periódico (otro magnífico post del blog de David Jiménez)

David Jiménez y Agustín Rivera, en octubre de 2010, tras la charla de Jiménez a los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

David Jiménez siempre ha creído en las historias propias. Y lo ha practicado en los reportajes, en las crónicas, en los Testigos Directos publicados en el diario El Mundo. No exagero: muchos de sus textos deberían formar parte de la Historia del reporterismo contemporáneo internacional. En octubre de 2010 le presenté en una charla que organizó la Fundación Manuel Alcántara y la UMA. Escribí este post: "David Jiménez inyecta vocación reportera". Es un periodista que siempre transmite.

Como detallo en mi tesis doctoral leída el pasado 22 de diciembre, David Jiménez es el más genuino representante del Nuevo Nuevo Periodismo español. Su libro-joya Los hijos del monzón, publicado en 2007, así lo confirma. Reporterismo literario directo al corazón. En la novela, El botones de Kabul, retrata el conflicto de Afganistán, el Vietnam del siglo XXI, se adentra en la ficción sin arrinconar la actualidad.

Mi amigo David Jiménez, uno de los más sobresalientes reporteros españoles de las últimas décadas, estrenó hace un par de meses un blog. No estaba muy convencido de los blogs, Facebook y Twitter, pero cuando se ha decidido lo ha hecho con una voz propia, lúcida y lucida. Sin concesiones, ni medias tintas, con golpes directos a la mandíbula de los poderosos.

En su blog ya lleva escritos dos posts memorables "Putas y periodistas" y "El suicidio del periódico". Si eres periodista, estudias Periodismo o eres (o eras, lamentablemente) un lector habitual de periódicos no puedes dejar de leer este texto. Lo explica con su brillantez apabullante, repleta de sentido común, que ayuda a reflexionar en qué momento se arruinó el futuro de la prensa de papel.

Al igual que lo fue (y espero que vuelva a serlo) Enric González en sus recordadas columnas en la sección de Televisión de El País, David Jiménez se está convirtiendo en la conciencia de una profesión maravillosa -también puta-, pero de la que muchos estamos enamorados de un modo irremediable. Definitivo.

Este es el post de David: "El suicidio del periódico".

martes, 7 de septiembre de 2010

¡Noticia bomba!

Ramón Muñoz, periodista de El País, con quien coincidí en la redacción central de El Mundo (lo conocí un par de veranos antes, jugando al billar en los cursos de verano de Ronda de 1997, cuando él trabajaba en Europa Press: era un experto en carambolas) ha escrito un artículo muy recomendable. Se llama ¡Noticia bomba! Este es su arranque:

"El periodismo es una profesión de riesgo. El mayor de ellos es el de morirse de hambre. Suele el común general idealizar al periodista como una especie de Superman quijotesco de las libertades, siempre dispuesto a desfacer entuertos, defender al menesteroso frente al potentado, y sacar brillo a la verdad con las teclas de su portátil. Y desconoce que la principal preocupación del periodista moderno es llegar a fin de mes".

Algunas de las ideas del artículo de Muñoz:

1) La noticia ha dejado de tener valor y está al alcance de todos. Le llaman periodismo ciudadano.

2) Saberse mísero y codearse con el poder le crea una zozobra existencial.

3) Ya no persiguen tener más lectores sino más seguidores, 'followers'.

4) El periodismo epiléptico de corta y pega en 140 caracteres triunfa.

¿Qué os parece? Estoy muy de acuerdo con Muñoz. Hay una bloguera catalana, Silvia Cobo, que discrepa en algunos puntos del artículo, muy twitteado (¿leído?) en Internet. Aquí la opinión de Cobo.

lunes, 26 de julio de 2010

Cadaqués y Sabina


Cadaqués 2010. Foto: Agustín Rivera


No me gusta descuidar el blog. Tengo lectores diarios y sé, por experiencia, la gran decepción que supone que en una semana no se actualicen los contenidos de una bitácora. Perdonádme. No prometo que no vuelva a ocurrir, pero confío en que sea dentro de mucho tiempo.

El fin de semana pasado preparé un esperadísimo viaje al Mediterráneo catalán. El lunes por la noche llegué a Cadaqués, un precioso pueblo costero de la Costa Brava, donde Salvador Dalí pasó su infancia y adolescencia. Un escenario de pedigrí. Varios amigos ya descubrieron hace tiempo las delicias del lugar (Antonio Soler y Garriga Vela) y quería corroborarlo con mi propia retina.

Aproveché la deliciosa estancia para visitar en barco el Cabo de Creus, el punto más oriental de la Península. Tomé el sol, me relajé y leí mucho. Tres libros. Una novela (Muntaner, 38, de Garriga) y dos obras casi inclasificables de lo maravillosas que son (Historias de Roma, de Enric González, y El anorak de Picasso, también Garriga). Os recomiendo esta triada de historias emocionantes. Tienen menos de 200 páginas y enseñan vida.

Durante seis días he sido muy feliz (también pasé, velozmente, por Madrid y Barcelona). Observé en Port Lligat el huevo que diseñó Dalí para su casa, absolutamente original, repleta de deslumbrante fantasía y luminosidad de arte. Sabía que Cadaqués me gustaría, pero jamás preveía que tanto. Eso ya me pasó con otros destinos. El primero que se me ocurre es Buenos Aires. Espero que el próximo viaje largo (quizá a Roma, por fin, no muy tarde) reúna los mismos ingredientes de este.

P.D: Nueva disculpa. Prometí un post del concierto de Joaquín Sabina del pasado 15 de julio en Málaga. Apunté muchas ideas en el bloc de notas del Nokia E63. Ahora esbozo algunas, sin orden y con desconcierto. Sabina interpretó El caso de la rubia platino, una joya que no te deberías perder. Está en Youtube.

A Sabina las musas no le hicieron "huelga de celos, ni siquiera servicios mínimos". Recordó aquella chica con medias negras, bufanda a cuadros y minifalda azul.

La entrada la compré en enero, un oscuro mediodía que se transformó en esperanza de principios de año. Siete meses después, disfruté de un chute de CD. Aquel bulevar de los sueños nunca rotos...

domingo, 7 de febrero de 2010

La 'nueva' ficción (por Enric González)


Enric González publica en Foreign Policy (edición española) un gran artículo sobre la 'nueva ficción'.

Su tesis:

"La televisión ha alcanzado su edad de oro justo cuando las audiencias se fragmentan y los antiguos oligopolios entran en crisis: la mejor ficción de la década y las más curiosas novedades de la narrativa se han visto en las pantallas domésticas".

miércoles, 14 de octubre de 2009

Blogueros para The Guardian

Enric González publica hoy un artículo sobre la oferta del diario The Guardian. El periódico británico busca blogueros y se pregunta el columnista de El País:

"¿Es éste el futuro del periodismo? Antes, los periódicos contrataban periodistas (con formación o sin ella) para cubrir las noticias locales. The Guardian, que ha despedido a unos cuantos de sus periodistas locales, opta ahora por blogueros. Aún se desconoce si un bloguero cobrará más, menos o lo mismo que un periodista convencional con sus mismas funciones. Si la diferencia no está en el salario, ¿dónde está la diferencia?".

El problema es que un bloguero no es un periodista. Aunque hay muchos periodistas que también somos blogueros, no por ejercer el "bloguerismo" ejerces el periodismo. Si un medio tan prestigioso como The Guardian contrata a blogueros (no reporteros) para que trabajen como periodistas, apaga y vámonos.
La información a granel no sirve para nada. El filtro y la mirada del periodista es fundamental, mucho más decisiva ahora que nunca. Lo mismo que no cualquiera puede ser médico o ingeniero, tampoco cualquiera puede ser periodista. El problema es confundir opinión y comentarios con información. La información siempre tiene que estar contrastada, con fuentes y datos precisos. Opinar puede opinar cualquiera. Informar no lo puede hacer todo el mundo. Sólo los periodistas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cultura (por Enric González)

Atesoro un excelente amigo periodista que está preparando una tesis doctoral sobre Enric González. Muy buena elección, querido.

Hoy Enric, cronista, ex corresponsal y ahora columnista de El País habla sobre el periodismo cultural y de Jacinto Antón. Cultura se titula su artículo que te recomiendo vivamente, igual que sus reportajes, sus Historias del Calcio y coberturas internacionales.

lunes, 4 de mayo de 2009

Necesitamos datos, periodismo

Lo ha escrito hoy Enric González, en El País: "Necesitamos periodismo":

"Lo que está en peligro, lo que debemos defender, es la información. Es decir, los cimientos de la prensa. Los periódicos nacieron para difundir noticias portuarias, comerciales y sociales, no para la batalla ideológica: eso llegó después. Necesitamos saber lo que hace el Gobierno, y eso nunca lo dirá ningún Gobierno; necesitamos disponer de datos fehacientes sobre la banca, las empresas, la justicia, el sistema sanitario, sobre los delincuentes que nunca pagarán su crimen y sobre los otros delincuentes, los que sólo pueden usar la violencia. Necesitamos datos. Necesitamos periodismo. No se preocupen si un día echan en falta una opinión: tienen de sobra por ahí y, sobre todo, ya tienen ustedes la suya. Preocúpense por lo otro, por lo que nos hace realmente falta".

viernes, 13 de marzo de 2009

Enric González: Nueva York (5 años), Londres (10 años), Roma (para quedarse siempre)

Tres perlas (dos de Enric González y una de Carlos Boyero) en sus chats de esta semana en ElPaís.com. Ambos encuentros son para mí imprescindibles. No sólo se aprende de periodismo, cine, literatura y viajes, las grandes pasiones de este blog. Son hedonistas de lo cotidiano.


Entrevista digital a Enric González:

Una corta pero no sé si fácil: ¿Londres, Roma o Nueva York?

Nueva York para estar cinco años. Londres para estar diez. Roma para quedarse siempre.

Me gustaría preguntarle si ahora resultá más díficil ser corresponsal en el extranjero y cuáles serían las condiciones para lograrlo.

Un corresponsal sale caro y no está ahora el negocio para alegrías. Supongo que será cada vez más difícil. ¿Condiciones? Las que establece el director. También se puede ir por ahí como "free lance", pero en ese caso hacen falta un ascetismo estricto, una gran fuerza de voluntad, un desprecio total por el dinero y las comodidades y una fe absoluta en las propiedades salvíficas del periodismo.

------------

Entrevista digital a Carlos Boyero:

Qué jodido es sobrevivir. ¿Cómo sacar tiempo para dedicarse a las cosas que amas: ver cine, leer, practicar deporte, beber 1 litro de whisky religiosamente cada sábado, y tener tiempo para la mujer que quieres? Saludos

"Viví el tiempo que me amaste, ahora sólo queda la supervivencia", decían al final de esa película tan hermosa como trágica llamada 'En un lugar solitario'. Cuide a su mujer, invéntese el tiempo para ella. No se resigne a la supervivencia.

domingo, 21 de diciembre de 2008

El enigma japonés

Una noche de sábado de 2001, cañeando por La Latina, Fernando Gualdoni y yo hablábamos de periodistas y corresponsales. Surgieron las listas. Nada negras. Los mejores de los mejores. Tocó El País. "Ignacio Carrión", propuse. "Sí, y qué me dices de John Carlin", replicó Gualdoni, con su acento porteño. "¿Y Juan Jesús Aznárez?".

Definitivamente salió el nombre de Enric González. "Para mí el mejor de los corresponsales de El País es Enric González", soltó Gualdoni. En ese momento Enric estaba en Washington. Luego pasó a Nueva York. Más tarde Roma. Ahora lleva un par de temporadas en la redacción de la calle Miguel Yuste. Sus columnas de televisión (o de la vida) son una delicia de ironía sin bilis, sinceridad sin tapujos, ni eufemismos, y reporterismo pata negra. Hoy ha publicado, en su serie de los domingos Un asunto marginal, un artículo muy bueno. El auténtico misterio del mundo, se titula. Va dedicado a Japón: "Un concepto japonés no se deja exhibir desnudo".

P.D: La confidencia (a la que hace referencia González en el artículo) de la película Lost in Translation sí parece desvelarse en este vídeo: