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martes, 5 de noviembre de 2013

Entrevista a David Jiménez, autor de 'El lugar más feliz del mundo': "En periodismo, cada vez es más difícil encontrar historias únicas"

David Jiménez (Barcelona, 1971) lleva 15 años como corresponsal de El Mundo en Asia. Le comparan con Ryszard Kapuściński, quizá el mejor reportero del siglo XX. Una entrada de su blog (Putas y periodistas) provocó un debate intenso en España, vía Twitter, sobre la maltrecha salud del periodismo. Ahora, en El lugar más feliz del mundo (Kailas), ofrece una colección de reportajes humanos, salpicados de oportunas reflexiones sobre el trabajo del corresponsal y enviado especial, como ya explicó en este diario.
Se trata de un viaje fascinante al reporterismo clásico en 30 historias divididas en seis partes: lugares, fronteras, calles, celdas, amaneceres y retornos; como su vuelta a la zona de exclusión nuclear de Fukushima; la conversación melancólica con el doctor Guru en el “paraíso en la tierra” de Cachemira; o ese irónico “lugar más feliz del mundo” de la Corea del Norte del “Querido Líder” Kim Il-Sung. “El final de un viaje hacia uno mismo”, relata en la obra, de 220 páginas.
El Confidencial entrevista vía telefónica a Jiménez, atrapado en medio de un atasco en el caos de tráfico de Bangkok, unos días antes de llegar a España. Este lunes la periodista Ana Pastor presenta su libro en la sede de la SGAE. El periodista, “un viajero que ha pasado a ser una especie en extinción en un mundo tomado por turistas”, conserva esa aura romántica e idealista de aquel reportero que en octubre de 1998 aterrizó en Hong Kong dispuesto a estar en la calle, conocer a gente y contar historias olvidadas o inéditas.

¿Cuál era la intención al escribir El lugar más feliz del mundo?
La idea del libro es un homenaje al reporterismo. No quería historias muy largas, mi objetivo era que tuvieran el mismo espacio que podrían tener en un periódico. Ahora que cada vez manda más la rapidez y la cantidad de información, me gustaba hacer ese homenaje al gran reportaje por temor a que esté agonizando. Cada vez hay menos dinero para ese tipo de periodismo y creo que he tenido la suerte de poder dedicarme durante gran parte de mi carrera mucho tiempo al reportaje; se me han dado los medios para poder hacer ese tipo de periodismo y me daría muchísima lástima que se perdiera.
Aquí el resto de la entrevista publicada este lunes en El Confidencial.

miércoles, 4 de enero de 2012

El suicidio del periódico (otro magnífico post del blog de David Jiménez)

David Jiménez y Agustín Rivera, en octubre de 2010, tras la charla de Jiménez a los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

David Jiménez siempre ha creído en las historias propias. Y lo ha practicado en los reportajes, en las crónicas, en los Testigos Directos publicados en el diario El Mundo. No exagero: muchos de sus textos deberían formar parte de la Historia del reporterismo contemporáneo internacional. En octubre de 2010 le presenté en una charla que organizó la Fundación Manuel Alcántara y la UMA. Escribí este post: "David Jiménez inyecta vocación reportera". Es un periodista que siempre transmite.

Como detallo en mi tesis doctoral leída el pasado 22 de diciembre, David Jiménez es el más genuino representante del Nuevo Nuevo Periodismo español. Su libro-joya Los hijos del monzón, publicado en 2007, así lo confirma. Reporterismo literario directo al corazón. En la novela, El botones de Kabul, retrata el conflicto de Afganistán, el Vietnam del siglo XXI, se adentra en la ficción sin arrinconar la actualidad.

Mi amigo David Jiménez, uno de los más sobresalientes reporteros españoles de las últimas décadas, estrenó hace un par de meses un blog. No estaba muy convencido de los blogs, Facebook y Twitter, pero cuando se ha decidido lo ha hecho con una voz propia, lúcida y lucida. Sin concesiones, ni medias tintas, con golpes directos a la mandíbula de los poderosos.

En su blog ya lleva escritos dos posts memorables "Putas y periodistas" y "El suicidio del periódico". Si eres periodista, estudias Periodismo o eres (o eras, lamentablemente) un lector habitual de periódicos no puedes dejar de leer este texto. Lo explica con su brillantez apabullante, repleta de sentido común, que ayuda a reflexionar en qué momento se arruinó el futuro de la prensa de papel.

Al igual que lo fue (y espero que vuelva a serlo) Enric González en sus recordadas columnas en la sección de Televisión de El País, David Jiménez se está convirtiendo en la conciencia de una profesión maravillosa -también puta-, pero de la que muchos estamos enamorados de un modo irremediable. Definitivo.

Este es el post de David: "El suicidio del periódico".

lunes, 1 de noviembre de 2010

David Jiménez retrata en su primera novela el conflicto de Afganistán, el Vietnam del siglo XXI

David Jiménez y Agustín Rivera, el 25 de octubre, en la UMA.

David Jiménez no quería escribir una historia de reporteros. Sí, hay reflexiones sobre el mejor oficio del mundo, pero esto no es un Territorio Comanche posmoderno, ese ajuste de cuentas que escribió Arturo Pérez Reverte cuando se despidió de Televisión Española. Jiménez jamás pensó que su primera novela tendría como escenario un hotel desvencijado y sus protagonistas serían dos afganos y un estadounidense. Pero la guerra le marcó. El botones de Kabul (La Esfera de los libros, 2010). Este es su Corazón de las tinieblas.

Lo publico en El Confidencial. Aquí el texto completo.

lunes, 25 de octubre de 2010

David Jiménez inyecta vocación reportera

En la asignatura que comencé a impartir el año pasado (Técnicas de especialización periodística) introduje a los alumnos en el periodismo literario. El examen consistía en la elaboración de un Gran Reportaje de una media de cuatro folios de extensión. En clase puse muchos ejemplos: Tom Wolfe, Kapuscinski, Rodolfo Walsh... También se leyeron un texto de Hijos del monzón, el libro-reportaje de David Jiménez. Era la historia de un niño boxeador.

Esta mañana he presentado la charla que David, corresponsal de El Mundo en Asia, ha impartido en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga. Envié un mail a los ya ex alumnos para que vinieran. Esto es lo que me ha acaba de responder uno de ellos: "No tenía pensado ir porque me coincidía el horario con una asignatura, pero al recibir su invitación me animé y ha sido muy interesante. Incluso he escuchado a compañeros que al salir decían que con cosas como esas merece la pena la UMA".

No hay mayor recompensa como profesor que recibir un correo electrónico así. Ves que tu trabajo como docente sirve, que puedes aportar tu experiencia para que ellos tengan más pistas en su futuro profesional. Y la charla de David ha sido sobresaliente. Ha hablado 40 minutos y luego durante media hora ha contestado las preguntas.

David les ha animado a que se convierta en reporteros internacionales. Siempre tendran trabajo, aunque otra cosa es empleo.

Dentro de un rato presento su primera novela (El botones de Kabul) en la Librería Luces. Mañana os cuento más de esta emocionante y muy valiente ficción.