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martes, 2 de agosto de 2011

Arenas provoca el paseíllo del adiós de Barenboim a las dos Maestranzas

Figurar como uno de los mejores directores de orquesta del planeta (¿el Von Karajan contemporáneo?) no supone garantía de futuro, aunque hayas nacido en Argentina, te llames Daniel Barenboim y seas judío como Woody Allen. Mucho menos si en medio habita un rifirrafe político repleto de intensas ráfagas dialécticas. Para el PSOE andaluz y la Junta de Andalucía, Barenboim es un genio absoluto que les sale barato. El PP-A del futuro manostijeras presidente andaluz Javier Arenas le jubilará si en marzo de 2012 conquista el Palacio de San Telmo.

El sábado, tras echarse una larga siesta en el Parador de Ronda, junto al Tajo de la ciudad malagueña que enamoró al poeta Rilke y Orson Welles, preparó la batuta y se vistió de etiqueta rumbo a la Plaza de Toros rondeña, la más antigua de España. Se trataba del concierto inaugural de su Orquesta West-Eastern Divan. Antes de dirigir la pieza degustó un zumo de naranja natural.

Este es el arranque de la Tinta de Verano que escribo hoy en El Confidencial. Aquí la Tinta completa.

lunes, 6 de junio de 2011

Escribiendo tu vida

Si te enamoras de una película no importa verla dos veces. O más. La vi hace 15 días. La he vuelto a saborear esta noche. Ese vehículo que te transporta a tu época favorita. La vida literaria. La vocación de escritor. París.

¿Quién no ha querido regresar al pasado? Visitar a tus ídolos, charlar con ellos, aprender de los mejores. Aquella medianoche esperando con el manuscrito a que aparezca ese coche de época y te inviten a disfrutar de los felices años veinte.

Midnight in Paris, moraleja antinostalgia de Woody Allen: debes luchar al máximo por lo que siempre has soñado. Aquí, ahora. En este tiempo, con sus certezas y zozobras. Con la lluvia mojándote, escribiendo tu vida.

jueves, 3 de diciembre de 2009

"Pero, bueno, ¡Segurola!"

Santiago Segurola ama el estadio San Mamés y el Athletic de Bilbao, su Athletic, sobre todas las cosas. Sus lecturas, bagaje cultural y profundo conocimiento del deporte le auparon a primeros de los noventa en los más alto del periodismo deportivo español. Fueron los años de sus acertadas y nutritivas crónicas en El País, las crónicas del Real Madrid, de la Selección de Clemente, llenas de guiños culturales y críticas con cabeza. Frases muy bien construidas. Entradas aplazadas. Redondos remates de crónicas.

Segurola, ahora adjunto al director de Marca, podría hablar ahora de jazz, de Miles Davis, de The Who, Rolling Stones, de novelas, de Tom Wolfe, de arte contemporáneo o de cine, de Woody Allen. Es un humanista. Un tipo muy culto y reservado. Segurola es amante del buen juego, de Ángel Cappa, del Arsenal, de Cesc Fábregas, de Xavi Alonso, de Xavi, Iniesta...
Seguro que su amigo Andrés Montes, fallecido el pasado mes de octubre, le diría hoy recordando aquellas madrugadas de baloncesto NBA en Canal Plus:
- Pero, bueno, ¡Segurola!
(Esta es la presentación que hice ayer de Santiago Segurola en las Jornadas Reporteros que organizo para la Cátedra Manuel Alcántara de Periodismo y Literatura junto al Área de Cultura y Educación de la Diputación Provincial de Málaga).

domingo, 21 de septiembre de 2008

Vicky (y) Cristina (en) Barcelona

Mal título el de Vicky Cristina Barcelona. Faltan las dos preposiciones (y) y (en) en la película de Woody Allen. Una soberbia postal turística de Barcelona, espléndidamente fotografiada por Aguirresarobe.

Filmada en verano. Ambientada en verano. La textura de la foto parece otoñal. Los hermanos Carreras (Cesc, foquista, y Albert, operador de cámara), del equipo de El Camino de los Ingleses, trabajan en la película.

Deberías verla en versión original (yo la vi subtitulada el viernes por la noche, sala 5, multicines del Plaza Mayor, fila 7). Si la ves en castellano no entenderás nada de la relación de los personajes que intepretan Bardem y Penélope Cruz.

Espléndida Rebecca Hall. Su personaje es el más interesante. El de Scarlett Johansson no tiene mucho recorrido.

Se deja ver muy bien, pero no es de las mejores del maestro Allen.



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P.D: Veo antes de entrar en la sala a Salvador Moreno Peralta y a su mujer. Nos sentamos juntos. SMP, con el que intercambio comentarios de los planos y contenidos del filme, tiene mucha ilusión en el futuro discográfico de su hijo Pablo. 19 años, cantante y compositor.


Me recomienda, con pasión, que lea Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez, antes de ver la película en la que Raúl Arévalo actúa de joven cura. "El segundo cuento es emocionante". Moreno Peralta es lector habitual de este blog. "Lanzas bombas de racimo", proclama antes de despedirnos con un abrazo en el aparcamiento.