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domingo, 20 de mayo de 2012

"Ponme otra de Dry Martina"


La calidad de un swing eléctrico, atractivo y repleto de entusiasmo contagia el teatro de los sueños de Laura. Insausti, quién sabe, soñó de niña, posando en las películas de Súper 8 que su padre le filmaba en los setenta, con triunfar en el Cervantes; 500 personas bailando al compás de su energía, saltándose el guion. Otra vez. Como se lucieron en el Echegaray de colorines.

Fue un momento perfecto, dos horas de una voz sugerente, generosa y vitalista; un puzzle que abandonó el fundido en blanco y negro para mostrar ese intenso tráfico de sonidos de jazz y soul. Hasta country. Sí, todo puede ir a mejor. Algo más, mucho más, aportan estos músicos de sentimiento que triunfarían en un local elegante de Manhattan.
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                              -  Ponme otra de Dry Martina, por favor.

Tarareando aquella canción que solíamos bailar tú y yo
(De su canción Woody)

martes, 18 de noviembre de 2008

Chick Corea

Antes de entrar en el Cervantes saludo a los periodistas Luismi Carceller y Esperanza Codina, viajeros al Nueva York electoral del 4 de noviembre. También me encuentro con Jesús Espino, que ya en Facebook anunció que estaba deseando que fuera lunes para ir a este concierto. Veo el espectáculo en el proscenio del segundo piso, con vistas picadas al piano y a los teclados de Chick Corea, estrella de la última jornada del 23 Festival Internacional de Jazz.



Dos horas de concierto. Chick, con bigotillo, camisa negra con tres kanjis (¿coreanos? ¿japoneses? ¿acaso chinos?) sale al concierto con una composición que creo forma parte del trailer de Eyes Wide shut, la última película de Stanley Kubrick. Corea y sus amigos se lucen con New blues old rules y decenas de piezas de las que no me sé el nombre. Algunas heteredoxas, otras más convencionales, pero casi todas formando una sugerente sinfonía de sonidos.

Todo termina a las 23.15. El batería sale a escena como si fuera un boxeador ganador, con una toalla blanca colgada al cuello. Fantastic. Thank you for coming, agradece Corea.

Charlo con mi compañero de proscenio, Peter Mojen, director del programa alemán de Radio del Sol de Algarrobo. "Me gusta quedarme hasta el final, como ahora, con el teatro vacío". Empiezan a retirar los instrumentos y los cables. El teatro se silencia.

La noche termina tomando una copa de vino, en la terraza que hay junto al Cervantes, con los fotógrafos Nacho Alcalá y Julián Rojas. Rojas enseña fotos de una exposición que prepara. Algunas las tomó en color, pero las ha pasado a blanco y negro. La frontera marroquí-argelina. Alcalá y yo observamos las imágenes, las comentamos, bromeamos. Para que luego digan que los fotógrafos rivales no pueden ser buenos compañeros. Los amigos Rojas y Alcalá. Corea y el buen jazz nos ha unido.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Arturo Sandoval en el Cervantes

Arturo Sandoval, de profesión jazzista. De vocación, entretenedor, showman. Sandoval se presenta a la tercera canción. Le molesta la luz. Quiere ver al público. "Quítenme ese foco". 48 años lidiando con la trompeta, "ese metal que me da dolor". Quería ser pianista, pero en su Cuba natal ser pianista lo tildaban de "hembritas" y entonces le dio a la trompeta.

"Ojalá disfruten sólo un cuarto de lo que nosotros lo hacemos aqui". Su pasión por el piano. La composición Sureña. Sonidos latinoamericanos. El percusionista Armenteros. Detrás las letras jazz en rojo y Málaga en verde que parecen sacadas del programa Jazz entre amigos, como el que disfruté el viernes en el Cervantes.

martes, 30 de septiembre de 2008

Bastardín

La nueva gerente del Teatro Cervantes de Málaga se llama Charo Ema Bastardín, pero los medios de comunicación se empeñan en denominarla Charo Bastardín. O Bastardín. Con lo bueno que resulta un apellido corto, mínimo, como el de Ema, para que quepa el titular, sobre todo en esas columnitas de salida, de página impar. Pues nada, Bastardín.

El alcalde la recibe mañana. Allí estará Salomón Castiel. ¿Cómo la llamará Castiel? ¿Charo? ¿Rosario? ¿Ema? Será Bastardín.