Mostrando entradas con la etiqueta Carmen Rigalt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carmen Rigalt. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de septiembre de 2011

San Pedro Alcántara y los ‘Guadalminos’ pierden otra batalla contra Marbella

Hotel Guadalmina (www.hotelguadalmina.com)

Los guadalminos no salen de la urbanización en días o en semanas. Juegan una partida de golf en el hotel Gualdalmina, cenan en algún restaurante de los alrededores (el dueño del Asador coquetea con permitir otra vez humos y habanos) y practican escasa vida social fuera de los límites de su selecto y pijísimo complejo residencial. Guadalmina/Guadalpija se enclava en San Pedro Alcántara, la barriada que quiere independizarse de una vez por todas de Marbella.

Aquí el texto completo de la Tinta de Verano sampedreña.

domingo, 24 de enero de 2010

La guerra de los corresponsales

Carmen Rigalt publica hoy en la última de El Mundo un Testigo Impertinente sobre el periodismo. Enfoca su texto (lúcido, directo) en la crónica firmada por Jacobo G. García, corresponsal de este periódico en México, el país donde viven tres de mis mejores amigos. Amistad siete estrellas. Los tres también periodistas (Alberto Cabezas, David del Río y Antonio Soto). A los tres nos une Salamanca. Y conocen muy bien Málaga, aún siendo de Cáceres, Jaén y Ponferrada.

A Alberto le conocí en Toranomon, una tarde de noviembre en Toranomon, el distrito financiero de Tokio. Cada vez que viene a España me reservo al menos un día (si son dos o tres resulta un festín) para vernos y charlar con tranquilidad.
Con Antonio confraternicé en una charra fiesta universitaria y luego, con algunos intermedios vitales, seguimos cultivando ese noble arte de la amistad. Lleva dos meses en México DF y ya se va adaptando a la vida de la megalópolis, tras su paso por Málaga.

David, compañero de clase de la Facultad en la Ponti salmantina, es un saltamontes de la vida. Con seguridad el amigo más cercano que he tenido con más pasión por el periodismo, por el auténtico: el reporterismo. Y por el cine reflexivo, intelectual, profundo.

Podría escribir de cada uno de ellos cientos de posts, pero ahora estamos para hablar de la guerra de los corresponsales.

Extraigo algunos párrafos que valoro del artículo de Rigalt, también amiga (en agosto pasado me citó en su crónica veraniega):

"La prepotencia es inherente al periodismo, pero se nota más entre los corresponsales de guerra. A elllos les presuponemos el valor, como a los soldados. Si un un corresponsal no tiene 'cohones' (o tiene los justos, o sea, dos), enseguida cría fama de hacer las crónicas desde el hotel".

"Hay que ser de una pasta especial para moverse en los escenarios de conflicto. Tener estómago, coraje, incluso inconsciencia".


Y la nutritiva crónica de Jacobo (Imperdonable que te la pierdas):

El análisis de Carlos Salas:

"Lo jugoso es que habla de ellos, los periodistas enviados especiales a Haití, sin cortarse un pelo: irresponsables, miedosos, exagerados...".

La versión de Ramón Lobo:

"La persona que escribe el texto no cuenta cómo ha llegado allí ni que hace en el aeropuerto escribiendo sobre los demás y no sobre los haitianos. Salud".

sábado, 15 de agosto de 2009

Juan José Hidalgo (Globalia): "Yo fui de los primeros en ver la crisis"

Foto: Agustín Rivera

Me encontré el martes al presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, comiendo en el restaurante exterior del hotel Río Real de Marbella. Gritaba, al fin de una comida con sus amigos, a favor de Zapatero. Raúl del Pozo se levantó y lo trajo a la mesa donde comía con Carmen Rigalt, Raúl, Antonio Casado y Natalia, la mujer de Del Pozo.

Como ayer relató muy bien Rigalt en su Testigo Impertinente de EL MUNDO, saqué el bloc de notas y empecé a apuntar lo que nos decía Hidalgo de su grupo turístico.

Éste es el resultado que he publicado hoy en El Confidencial. También es la noticia más leída en el diario. La foto que adjunto se la hice en la terraza del restaurante.

viernes, 17 de julio de 2009

Teodoro León Gross y el articulismo

Juvenal Soto comparó la prosa de TLG -en este artículo, Contra el azar- con la de Paul Auster. Recomendó Periodismo débil (Almuzara) y El camino del Sur (Las cuatro estaciones, Fundación Málaga), una antología -1996-2006- de sus columnas en Sur. Lástima que las de Diario 16 (primera mitad de los noventa) todavía no se hayan editado en formato libro.

Escribo de/sobre Teodoro León Gross, mi profesor de Redacción Periodística en la Facultad, y desde entonces amigo y referente. La charla fue el pasado miércoles en el curso de escritura creativa que ha organizado la UMA bajo la dirección de Soto y la secretaría técnica del profesor Bernardo Gómez.

Como he hecho en algunos post, como el de Vargas Llosa o Victoria Prego, agrupo algunas de las principales ideas en píldoras:

1) Hay que diferenciar el interés público (economía, política y legislación) del interés del público (la vida de los famosos y los deportes).

2) Al margen del talento, hay que tener oficio.

3) La elección del tema y la estrategia antes de escribir el artículo van unidas.

4) Manuel Alcántara, como el animal que busca una presa, lee los periódicos antes de comer. Vuelve sobre las 16.30 y en la comida piensa el artículo, algún juego de palabras, una cita, una frase.

5) Alcántara siempre busca una ironía o una sentencia para cerrar un párrafo, algo sorprendente que agarre al lector.

6) Hay autores que citan a autores que no han leído. Con la edad citas menos.

7) En los artículos no se precisa mucha adjetivación. "El adjetivo que no da vida, mata. El que no mata, da mucha vida". En la adjetivación se mide la creatividad.

8) La gran mayoría de articulistas escriben ahora de Luis Bárcenas o del niño Ryan. Una máxima alcantariana: "Hay que huir de lo que van a escribir todos los articulistas". También Alcántara: "Hay que escribir de lo que la gente esté hablando en los cafés".

9) No existen temas interesantes, sino ideas interesantes.

10) Conviene ajustar el tono a nuestra idea. La identificación con el lector es consecuencia del tono y la sorpresa.

11) La clave es persuadir, obtener la adhesión del lector, cautivarlo, ver la realidad de una manera singular y que el lector se identifique.

12) El articulista se debe mover en el terreno de lo verosímil, que parezca verdad.

13) En el articulismo hay que practicar la retórica pragmática, resultadista, como en fútbol, a la italiana. Se trata de ganar el partido. Si además se juega bien, estupendo, pero lo importante es el resultado.

14) Una cita clásica: "La forma es la virtud más codiciada, la más brillante y efectista. Engrenda placer. El público le presta más atención y le concede más crédito".

15) Mis artículos [los de León Gross] pertenecen a la escuela anglosajona, más de análisis. Intento una profunda consistencia del argumento.

16) La clave está en el arranque, en la entrada, en las tres primeras líneas.

17) ¿Cómo se aprende a ser un buen columnista? Leyendo y escribiendo mucho.

Algunos de los artículos que Teodoro citó como ejemplos de buen articulismo:

Ignacio Camacho, ABC: Se busca a Luis, el cabrón

Raúl del Pozo, EL MUNDO: Garganta de seda

Carmen Rigalt, EL MUNDO: Tarzán y la señorita Pepis

David Gistau, EL MUNDO: El infinito y más allá

Rosa Montero, El País: País

José Andrés Rojo, El País (blog El rincón del distraído): Aire fresco

También citó un artículo de Fernando Ónega, otro de Gabriel Albiac en ABC y de Manuel Alcántara en Vocento cuyos enlaces no he localizado.

miércoles, 17 de junio de 2009

Sexo, masturbaciones y cintas de audio

Si escribes la palabra sexo en el titular ya sabes que tendrás un post muy leído. Ayer, en El Confidencial, arrasó una información sobre cómo las mujeres casadas se masturban más que las solteras. ¿Sexo sin amor? Se pregunta la autora, Rebeca Royo: "¿Se creerán los hombres que las mujeres sólo hacen el amor y no practican sexo?".

Y en el blog de Arcadi Espada sigue, muy caliente, el asunto de la muerte del pequeño saltamontes David Carradine, Kung-fu, vamos. Carmen Rigalt escribió un artículo: "El orgasmazo" y Espada entró al trapo. Hoy ha vuelto a la autosatisfacción y dice: "No sólo las mujeres están generalmente incapacitadas para el accidente masturbatorio... en vivo".

Esta tarde, mientras escribía de Davis (la Copa) y de turismo, he enchufado el 107.0 de la FM. Ahí estaba la tertulia política Síntesis. Hablarían los amigos José María de Loma y Carlos Pérez Ariza de política, urbanismo, actualidad ciudadana. Lo de todos los miércoles. Con ironía de acento venezolano del profesor Carlos y buen análisis, ponderado, pero también mojándose, de Loma.

Pues bueno, de repente, escucho hablar de masturbaciones, eyaculaciones... Dejo de aporrear el teclado Logitech y estoy atento a Loma. Resulta que recomienda fornicar al uso tradicional, no con el método Carradine, ya sabéis y si no, lo explico: en un armario, aguantando la respiración y luego surge, como si fuera un brote verde de la Salgado, una eyaculación muy placentera. "Dicen que te mueres de gusto", apunta, sin experiencia personal, P. Ariza.

Esa masturbación se trata en realidad de una eyaculación asistida, letal. Y de una secta. "Desde aquí recomendamos a la audiencia el método tradicional", anima Loma. A Carlos se le ocurre un chiste obsceno, pero no lo suelta. Comunican, vía telefónica, con Javier García Recio, periodista veterano que sigue levantando exclusivas municipales, tecleando desde su Mac de La Opinión de Málaga. "¡Qué discusiones más extrañas a estas horas!".

García Recio no opina de las masturbaciones peligrosas, abunai (dirían los japoneses) Carradine, pero el compañero viene sofocao, como si le faltase la respiración. No para de jadear, como si se hubiera corrido 200 metros lisos (o con obstáculos) para atender el móvil.

Pongo el título y remato: Sexo, masturbaciones y cintas de audio.