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domingo, 11 de enero de 2009

Entrevista con Ben Bradlee


Juan Cruz entrevista hoy a Ben Bradlee en El País. Bradlee fue el director del diario The Washington Post que impulsó la investigación de Woodward y Bernstein en el caso Watergate. Sus memorias, traducidas por Irene Hernández Velasco, actual corresponsal de EL MUNDO en Roma, las leí en 1996, en el último año de carrera. Siete años después, en junio de 2003, yo visitaba la redacción del W. Post. Vi el despacho de Bradlee, el de Woodward, la sala de reuniones con la portada del 9 de agosto de 1974: Nixon Resigns.
Ahora voy a la estantería. Casa del Libro, 3.590 pesetas. 590 páginas. Me acuerdo que lo iba leyendo en el Metro de Madrid, nada más comprarlo en Gran Vía, ensimismado en el hombre que fue amigo de Kennedy, el que logró 18 premios Pulitzer y el que, como dice el libro, "con ingenio y entusiasmo" entregó en La vida de un periodista su gran lección de periodismo.


sábado, 20 de diciembre de 2008

Los Álamos

Salgo del Sanatorio Marítimo de Torremolinos tras ver a mi abuela, hospitalizada. Esta mañana muy despierta y queriendo salir de allí. "Quítame las zapatillas". "Ponme los zapatos".

El día luce como si fuese primavera en este otoño que parecía invierno en el Norte. Me sobra el chaquetón y el jersey. Una pareja patina por el Paseo a la altura del antiguo hotel Pontinental. A lo lejos se observa Málaga, la Bahía. Y nevada Sierra Nevada.

Me siento en el chiringuito Morales. Zumo de naranja recién exprimido y cuatro periódicos en la mesa. Escucho la radio. A vivir que son dos días. Domi del Postigo conversa con Pablo Aranda. Un sur de libros. Pablo habla hoy de libros de trenes. El final de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos. Los cuentos de Ignacio Aldecoa. Una novela de Antonio Fontana, El perdón de los pecados. Domi recuerda la vocación viajera de Pablo, su Málaga-Calculta. Otro viaje a bordo del Transiberiano: Málaga-Beijing. "Pekín", precisa Del Postigo.

Prosigo mi viaje con Pablo escuchando ficciones de trenes y leo el obituario escrito por Felipe Sahagún de Mark Felt, Garganta Profunda, el fuente anónima más famosa de la historia. El hombre que ayudó a Woodward y Bernstein a desvelar el caso Watergate.

Apunto ideas en el colapsado bloc de notas del móvil mientras aprovecho que es la 1 en punto para tomar el sol, picajoso, solemne. Al lado se sienta una alemana que pide Bitter Kas con limón, calamaritos y chanquetes. "No, lo siento, están prohibidos", dice la camarera. Y la teutona dice ¡qué lástima! Ella toma el sol. Le acompaña un tipo que no parece ser ni su novio, ni su pareja. Tampoco su padre. Un hombre 20 años mayor que ella. Puede que sea su tío, imagino.

Continúa la sinfonía de sonidos, de audios de la radio. Un hombre, en los años 50 del siglo pasado, alquilaba una radio a una peseta la hora para escuchar los partidos del Club Deportivo Málaga o el Real Madrid de Di Stéfano.

Hamacas apiladas, gorriones trepando por las sombrillas que esperan 30 grados a la sombra. Un avión de Thomas Cook aterriza en el Aeropuerto. La alemana recibe una llamada. "No sabes qué sol hace aquí. Es increíble. Y me estoy tomando un carajillo. ¡¡Cómo no tenían cava!!". Ella se quita las botas, se queda descalza, se ajusta la coleta y se va la playa acompañada del misterioso hombre que no sé si será su tío o primo mayor.

Empiezan a calentarse los espetos. Al fondo un velero. Una niña se tira del columpio. Playa de los Álamos. Especialidades en paella y pescaítos. Lo anunciaba el servilletero: Gracias por su visita.