Mostrando entradas con la etiqueta Vocento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vocento. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de abril de 2012

El cronometrador de atardeceres

IGNACIO CAMACHO

ABC; 14-4-2012

«Hay un hombre de pie sobre mis huellas…»
(Manuel Alcántara)

EN un congreso en el que recibió una pequeña parte de los elogios que su trayectoria merece le oí a Manuel Alcántara decir que había tenido el privilegio de leer en vida sus propias necrológicas. No hay tal; se trata sólo de que aunque en España el reconocimiento y los honores suelen ser póstumos, su hombría de bien y su acogedora bondad le salvan de tener que morirse para recoger el cariño y la admiración de todos los que bien le quieren. El cielo puede esperar pero la gratitud siempre lleva sello urgente.

Hermano mayor y decano octogenario de la cofradía de la Sagrada Columna, hondo poeta existencialista de una generación emparedada, conversador de impagable versatilidad y el mejor escritor español de boxeo desde Ignacio Aldecoa, Alcántara es el paradigma vivo del periodismo literario, ese largo y brillante río de lírica cotidiana y pensamiento urgente en el que se han bañado Larra, Azorín, Pemán, Camba, Umbral o Ruano. Socarrón como un Pla, preciso como un Chaves Nogales, ingenioso como un Fernández Flores, lleva medio siglo largo y continuo «machacando la vida en hierro frío», iluminando con su indesmayable talento el relato de un mundo que parece mejor y más amable a través de su mirada irónica y compasiva. Como escribe a la orilla del mar de esa Málaga que naufraga y emerge en el mejor y más profundo de sus poemas, contempla la vida desde la experiencia estoica del que está acostumbrado a ver el eterno ir y venir las olas; su palabra humanitaria y fluida transmite la serenidad esencial de un hombre capaz de cronometrar los atardeceres. Hace menos de un año me dijo con escalofriante exactitud a qué hora se ponía el sol en el Mediterráneo frente a su ventana y comprendí que se había dedicado a medir la eternidad como si ensayase el modo de dirigirse hacia ella.

Poco después dio un mal paso que le descoyuntó la osamenta, y aunque ha conservado intacta la lucidez y preservado limpias sus manos de ametrallar metáforas nos ha privado un par de meses del desayuno de su prosa, quizá porque los médicos no le dejaban empaparla de dry Martini.
Esta semana de zozobra y temblores, llena de malas noticias, ha dado la alegría de reaparecer en sus periódicos regionales de Vocento con un artículo fulgurante, esplendoroso, de esos que sólo se pueden escribir con síndrome de abstinencia. Anda renqueante «que cuesta estar de pie mucho trabajo / para después marcharse a donde sea» pero está en plena forma: preciso, ocurrente, luminoso, incombustible. El maestro ha vuelto al ring con la pegada de siempre a despecho de la debilidad de su juego de piernas. Él dice que viene a disputar la prórroga, pero sólo se trata del segundo asalto. Y queda mucho combate.

martes, 1 de marzo de 2011

El PSOE celebra su Día de Andalucía más triste de los últimos 30 años

Griñán entrega la medalla de Andalucía a María Pagés (Efe).

La encuesta aparece en la portada elpais.com a medianoche. El PP logra la mayoría absoluta en Andalucía. Griñán se acuesta en su domicilio del Aljarafe sevillano sabiendo otro mal resultado para su partido. Las encuestas de los grupos Vocento y Joly van en la misma línea, pero la de Prisa escuece más. No es el mejor de los arranques posibles para celebrar el Día de Andalucía.

Crónica de color en El Confidencial.