Ni José Tomás, ni Morante de la Puebla. Huérfanos de héroes, de estetas del toreo, La Malagueta asiste a un espectáculo de sangre y banderillas, de pasodobles y puros; de mantillas y abanicos. El dios pagano de Galapagar cura las heridas en Estepona, su refugio. Desde 2009 no torea kamikaze Tomás en el coso del Paseo de Reding. Morante de la Puebla, El Juli y José María Manzanares era el tridente estrella de la Feria de Málaga. Morante cayó herido en Huesca. Ni El Juli, ni Manzanares querían un mano a mano. Antonio Ferrera sustituyó a Morante, aunque el cartel oficial –sin modificar– lo desmienta.
La Tinta de Verano de la corrida de El Juli, Manzanares y Ferrera.
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lunes, 26 de agosto de 2013
lunes, 10 de mayo de 2010
Pilar Salas y el Buen Periodismo
Esta mañana he comentado/analizado tres historias de Buen Periodismo a mis alumnos de la Facultad:
José Tomás, un idilio de amor y sangre. Reportaje de Pilar Salas de El Confidencial. Magnífico arranque. Pilar es una excelente periodista. Un gran fichaje del diario. Internet también alberga historias largas, muy bien escritas. Y trabajadas con talento. Salas lo demuestra.
sábado, 22 de agosto de 2009
Epifanía tomista (por Ignacio Camacho)
Ignacio Camacho vio la soberbia corrida de José Tomás del pasado jueves. Lo cuenta en su estilo elegante y preciso en el artículo en ABC: Epifanía tomista.
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viernes, 21 de agosto de 2009
José Tomas 'regala' por su 34 cumpleaños una corrida cumbre en La Malagueta
José Tomás cumplió ayer 34 años. Y lo celebró con una corrida cumbre en La Malagueta. Es la Tinta de Verano que publico hoy en El Confidencial.
martes, 23 de septiembre de 2008
Reportajeando con Idílico
Arcadi Espada viaja a la Plaza en busca del toro indultado por el mito Tomás. Su objetivo es un reportaje-flash sobre Idílico.
sábado, 5 de julio de 2008
La novia de José Tomás
He escrito en los 12 años (desde septiembre de 1996) que trabajo en EL MUNDO en todas las secciones. Sólo no lo he hecho en la sección de Toros. No creo que lo haga (aunque en el periodismo nunca se sabe), pero el domingo reportajeé en Crónica sobre el torero José Tomás, en concreto sobre su novia Isabel, de Estepona.
Mucha gente me ha preguntado esta semana: "¿Te has pasado al periodismo rosa?". No, no es eso. En los periódicos hay que escribir de todo. Esta ha sido una historia de encargo. Pero hay que estar dispuesto siempre a ofrecer temas, aunque sean rosas, marbellíes y santonis.
Hay compañeros con gran vocación que dilapidan su faceta reporterística demasiado pronto. Se pasan a las jefaturas o al otro bando, a llevar la prensa y comunicación de una empresa o de un partido político (los policías de la información o mayordomos de los periodistas).
La vida del periodista, del reportero, es larga (o debe serlo). También puede ser interminente: yo no reportajeo todos los días, ni siquiera todas las semanas, pero cuando lo hago sigo siendo rabiosamente feliz. La vida profesional del reportero tendría que ser larguísima y eterna como las de Leguineche o Tom Wolfe.
Ojalá nunca pierda esa ilusión por entrevistar a la gente cara a cara, con el bloc de notas y apuntando muy rápido las frases exactas con mi endiablada letra, "de japonés epiléptico", como dejó escrito Antonio Soler en el prólogo de mi viaje inglés.
Mucha gente me ha preguntado esta semana: "¿Te has pasado al periodismo rosa?". No, no es eso. En los periódicos hay que escribir de todo. Esta ha sido una historia de encargo. Pero hay que estar dispuesto siempre a ofrecer temas, aunque sean rosas, marbellíes y santonis.
Hay compañeros con gran vocación que dilapidan su faceta reporterística demasiado pronto. Se pasan a las jefaturas o al otro bando, a llevar la prensa y comunicación de una empresa o de un partido político (los policías de la información o mayordomos de los periodistas).
La vida del periodista, del reportero, es larga (o debe serlo). También puede ser interminente: yo no reportajeo todos los días, ni siquiera todas las semanas, pero cuando lo hago sigo siendo rabiosamente feliz. La vida profesional del reportero tendría que ser larguísima y eterna como las de Leguineche o Tom Wolfe.
Ojalá nunca pierda esa ilusión por entrevistar a la gente cara a cara, con el bloc de notas y apuntando muy rápido las frases exactas con mi endiablada letra, "de japonés epiléptico", como dejó escrito Antonio Soler en el prólogo de mi viaje inglés.
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