Aíto García Reneses recogió el lunes sus bártulos (los reunió en una bolsa de basura) como entrenador del Unicaja. La directiva no le quería ni una décima de segundo más en el banquillo malagueño tras la humillante derrota ante Gran Canaria y no clasificarse, por segundo año consecutivo, para la Copa del Rey. A cambio, tenían que indemnizarle. Y lo han hecho de forma generosa.
Carlos Cabezas jugará en Moscú. Se repartirá minutos de juego con Raúl López, adversario íntimo. Dará asistencias aGarbajosa. Y en el banquillo estará Scariolo. Unicaja bis en la antigua capital soviética.
Unicaja, ya sin Cabezas, pierde a un emblema, un mito. Alguien de la cantera jugando con la equipación verde desde los 12 años. Un base puro, valiente, con un muy bien de tiro de tres puntos. Carlitos Cabezas quería quedarse en Málaga, pero el Unicaja no le ha hecho una oferta interesante. Suele pasar. Cuanto más tiempo estás en un sitio peor te valoran. La culpa, como siempre, no es ni del jefe absoluto (Francisco de Paula Molina no ha entrado en la negociación), y sí de los mandos intermedios: Juanma Rodríguez y, sobre todo, de Berdi Pérez, el director general del club.
Y ahora llegará un griego, un Saúl o un pivot mercenario y le pagarán una pasta, más que a Carlos. Y cuando juegue contra el Unicaja nos acordaremos que hemos perdido a un base internacional, alguien carismático, un jugador de los que deciden partidos, admirable en su coraje y talentoso.
La próxima vez que vaya al Martín Carpena recordaré cómo se despidió en el 1-1 de las semifinales de la ACB contra el Barça. Levantó la mano derecha y lanzó un beso a la grada. Se fue corriendo al túnel de vestuarios, como tendrían que salir los Juanma y Berdi, inútiles en esta negociación que se enquistó tontamente. Quizá si Molina o el mismísimo Braulio Medel hubiera entrado en juego dando el dinero que se merece el base, ahora estaríamos celebrando la renovación por muchos años de Carlos Cabezas en Unicaja, su equipo de toda la vida al que un día regresará...
Málaga, 1972. Periodista que busca y cuenta historias. Delegado en Andalucía de El Confidencial (el cuarto periódico más leído en España) desde enero de 2009. Doctor en Periodismo y profesor asociado de la Universidad de Málaga. Tesis doctoral calificada como "Sobresaliente Cum Laude" (diciembre de 2011) sobre las crónicas de boxeo de Manuel Alcántara en el diario Marca (1967-1978). Trabajó en el diario EL MUNDO entre septiembre de 1996 y finales de 2008. Empezó en este periódico como corresponsal en Málaga de EL MUNDO de Andalucía. Fue corresponsal en Tokio (1999). Estuvo cuatro años en la redacción central de Madrid y fue jefe de sección en EL MUNDO/ El Día de Baleares. Ha sido enviado especial a 15 países de cuatro continentes. Se inició en el periodismo en Diario 16 Málaga. Su primer libro es "El Viaje de los Ingleses", rodando con Antonio Banderas (Ocho y Medio, 2007). En noviembre de 2012 publicó "El Cortijo andaluz" (La Esfera de los Libros).